El ex secretario de Seguridad de Lanús explicó que el sistema permitía realizar actas y exámenes médicos en el lugar para que los efectivos retomaran rápidamente las tareas de prevención. “Para mí, un efectivo en la calle vale oro”, afirmó.
Diego Kravetz recordó la implementación de la primera comisaría móvil del país durante su paso por la gestión de seguridad de Lanús y explicó que la iniciativa surgió con el objetivo de mantener una mayor cantidad de efectivos realizando tareas de prevención en las calles.
“Nosotros armamos la primera comisaría móvil que tuvo la Argentina”, afirmó durante una entrevista. Según explicó, el proyecto buscaba resolver un problema que detectaron en el funcionamiento cotidiano de las fuerzas.
Kravetz señaló que, cuando un policía de calle intervenía ante un delito, debía trasladarse posteriormente a una comisaría y permanecer allí durante buena parte del procedimiento administrativo. Esto provocaba que un agente destinado a tareas preventivas dejara de patrullar durante varias horas.
“Mi oficial de calle, que estaba en la calle haciendo prevención, lo perdí durante todo el día. Ya no está más”, explicó.
Frente a esa situación, durante su gestión desarrollaron un sistema de comisarías móviles equipadas para realizar parte del procedimiento directamente en el territorio. Según relató, las unidades contaban con un efectivo encargado de la documentación y un médico legista para realizar el examen correspondiente.
“Escribía el acta con vos ahí y tardábamos 40 minutos entre todo”, recordó Kravetz. De esta manera, el agente que había intervenido podía completar el procedimiento en un período considerablemente menor y regresar a sus tareas habituales.
Para el ex secretario de Seguridad, el objetivo era aprovechar de manera más eficiente los recursos disponibles y sostener la presencia preventiva en las calles. “Ganaba un efectivo en la calle. Para mí, un efectivo en la calle vale oro”, concluyó.






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