La gestión de Julián Álvarez quedó bajo cuestionamiento por una compra de 125 medallas de oro y plata, destinadas a reconocer a empleados municipales con 25 y 30 años de servicio. La contratación, valuada en $218.479.300, abrió interrogantes sobre los recursos que podrían destinarse a reforzar el patrullaje, el equipamiento y la prevención del delito.

La administración municipal de Julián Álvarez quedó en el centro de una nueva polémica por la compra de medallas destinadas a reconocer la trayectoria de empleados de Lanús. El monto informado asciende a $218.479.300, en un contexto de reclamos por la seguridad y cuestionamientos sobre las prioridades del gasto público.

Según publicó Agencia NOVA, la contratación contempla 125 medallas, de las cuales 66 son de oro y 59 de plata, destinadas a trabajadores municipales que cumplen 25 y 30 años de servicio. La Municipalidad también publicó un segundo llamado a licitación para la adquisición de estas distinciones.

La controversia no gira únicamente alrededor del reconocimiento a los empleados, sino del destino de los recursos municipales. El monto destinado a las medallas abrió interrogantes sobre cuánto podría invertirse en equipamiento, cámaras de vigilancia y herramientas de prevención, en un distrito donde la seguridad continúa siendo motivo de reclamos.

La discusión se suma a cuestionamientos anteriores sobre la administración de los fondos del área de Seguridad. Durante 2026, sectores de la oposición también objetaron las condiciones de contratación de nuevos vehículos destinados al patrullaje y reclamaron mayores precisiones sobre su funcionamiento.

En este escenario, el gasto informado volvió a poner bajo análisis las prioridades presupuestarias del Municipio. El debate se concentra en cómo compatibilizar los reconocimientos al personal con las inversiones necesarias para fortalecer la prevención del delito y la capacidad de respuesta ante situaciones de inseguridad.

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