A pocas horas de acelerar un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de Palermo, Franco Colapinto decidió bajar las revoluciones y refugiarse en la tranquilidad de Los Cardales. Sin embargo, la calma fue solo visual: el piloto llegó con el estilo que lo caracteriza, compartiendo un mediodía cargado de gestos de romance y brindis simbólicos.
Un Sábado de «Cábalas» y Vistas Aéreas
La jornada comenzó por todo lo alto. Franco arribó a la Estancia Vigil a bordo de un helicóptero, acompañado por su círculo íntimo y una presencia que se robó todas las miradas: la actriz Maia Reficco. Aunque ambos han mantenido un perfil bajo, las imágenes captadas durante el almuerzo —donde se los vio abrazados y muy cómplices— parecen confirmar que el noviazgo ya es un hecho.
El Menú del Campeón
Entre viñedos y un clima distendido, el piloto de la escudería Alpine no se quedó solo como espectador:
- A los fuegos: Colapinto se sumó a la preparación del asado junto al chef del lugar, demostrando que su destreza no es solo con el volante.
- El Brindis: Uno de los momentos más virales fue cuando Franco alzó una botella de Malbec de seis litros. El gesto, emulando los festejos con champagne en el podio de la F1, desató las risas y los aplausos de los presentes.
- Relax en el Palacio: Los rumores apuntan a que la pareja se hospeda en el Palacio Duhau, donde el piloto habría preparado una bienvenida especial con pétalos de rosas para celebrar su reencuentro en suelo argentino.




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