El AmCham Agribusiness Forum reunió a funcionarios gubernamentales y expertos internacionales en propiedad intelectual para impulsar una nueva normativa sobre semillas. El encuentro reflejó movimientos hacia la construcción de consenso en un tema históricamente divisivo.
Desde el sector privado y desde organismos públicos participaron en las discusiones que proyectaron beneficios económicos concretos. Los análisis presentados señalaron que la modernización normativa, particularmente la adhesión a UPOV-91, tendría impactos cuantificables en la economía agrícola.
Las proyecciones mencionaron que el sector sojero podría experimentar un aumento productivo capaz de generar tres mil millones de dólares en ingresos adicionales. Esta dimensión económica operó como argumento central para justificar la necesidad de cambios en la regulación vigente.
La participación de una experta en propiedad intelectual de la embajada de Estados Unidos añadió una perspectiva internacional a las deliberaciones. Su presencia ratificó que la temática de semillas excede los límites domésticos y requiere coordinación con marcos globales.
Durante décadas, las políticas sobre semillas han enfrentado resistencias cruzadas de distintos actores del sector agropecuario. El consenso emergente en este foro podría marcar un quiebre en esas dinámicas de confrontación, habilitando una redacción legislativa que contemple diferentes intereses.
Los expositores argumentaron que la adhesión a tratados internacionales sobre variedades vegetales es fundamental para mantener competitividad en mercados globales y atraer capital destinado a innovación agrícola en el país.
Imagen: Mark Stebnicki / Pexels – Con informacion de Clarín Rural





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