Después de haber padecido un infarto que requirió una operación cardíaca de emergencia, el entrenador de Universidad de Chile volvió a pararse en el banquillo. Su regreso fue cargado de emoción, acompañado por un relato conmovedor sobre cómo vivió el episodio que puso en peligro su vida.

Gago no evitó los detalles crudos de su experiencia. El técnico describió minuciosamente cómo fue el infarto, cómo enfrentó la urgencia médica y cómo la cirugía de emergencia lo sacó de un riesgo mortal. Su narrativa fue directa y sin filtros, mostrando la magnitud del susto que significó para él y su entorno cercano.

La expresión que resumió su sentir fue reveladora: «Tengo una segunda oportunidad para seguir viviendo». Con estas palabras, el DT plasticó cómo la experiencia traumática lo transformó y le permitió replantearse sus prioridades de vida.

El retorno de Gago a sus funciones como director técnico cobró una significación especial en este contexto. No se trataba meramente de volver al trabajo, sino de retomar una vida que estuvo al borde del colapso. Su cuerpo aún llevaba las marcas de la intervención quirúrgica, pero su espíritu mostraba renovación.

El ambiente futbolístico recibió con particular resonancia el relato dramático del DT sobre su infarto y operación. Su testimonio abrió una ventana a cómo la fragilidad puede golpear sin aviso y cómo la recuperación requiere tanto de la medicina como de la fortaleza personal.

Gago regresó no como el mismo técnico que se fue: traía consigo la experiencia de quien estuvo cerca de la muerte y decidió vivir con mayor plenitud. Su segunda oportunidad, como él mismo la llamó, lo llevaba de vuelta al banquillo con una perspectiva transformada sobre lo que realmente importa en la vida.

Imagen: Juan García / Pexels – Con informacion de TN

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