La Universidad Tecnológica Nacional Regional Córdoba desarrolla un plan piloto de formación e integración laboral para los «naranjitas», mientras que simultaneamente, tanto la provincia como el municipio implementan normas más restrictivas contra la venta ambulante.
Esta iniciativa educativa surge como respuesta a un escenario de endurecimiento de políticas represivas. La UTN considera que ofrecer oportunidades de trabajo formal es una estrategia complementaria y alternativa a las medidas sancionatorias que avanzan en el territorio.
El programa funciona mediante talleres de capacitación técnica diversificada, acompañamiento personalizado y gestión de colocación laboral. Los participantes desarrollan competencias profesionales demandadas por el mercado de trabajo y construyen redes de contactos que facilitan su inserción.
En paralelo, las autoridades provinciales y municipales aprobaron modificaciones normativas que endurecen las penalizaciones. Los cambios regulatorios incluyen multas aumentadas, restricciones geográficas y procedimientos administrativos más complejos. Los funcionarios argumentan que estas medidas preservan el orden público.
No obstante, críticos advierten sobre consecuencias negativas para poblaciones vulnerables que dependen de esta actividad como fuente de ingresos. Señalan que represión sin oportunidades profundiza ciclos de pobreza.
La UTN Regional plantea un modelo diferente: educar para la inclusión. El programa busca que quienes trabajan informalmente accedan a mejores condiciones laborales a través de formación profesional de calidad.
Los responsables del proyecto iniciaron el trabajo con los primeros beneficiarios hace poco. La universidad espera recopilar datos sobre efectividad durante los próximos meses, con mira a expandir la experiencia si los resultados son positivos.
Imagen: 晓鸟 蓝 / Pexels – Con informacion de La Nacion





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